Una de las cosas más txulas de alquilar y compartir la autocaravana es que nos permite conocer gente estupenda. Este ha sido el caso con Asier y Olatz. Hemos tenido una relación estupenda y han cuidado la furgo como si fuera suya. Tuvieron un susto, les intentaron entrar en la furgo una noche, pero la perra que iba con ellos lo evitó.
Por suerte no pasó nada, pero cuento esto para que todos aprendamos a evitar situaciones de riesgo. Esa noche, aparcaron en un área de servicio de una autopista, que son lugares no recomendados, y aunque lo sabían, como estaban cansados y vieron otras caravanas, confiaron que estarían bien.
En resumen, encantado de conoceros chicos.