Maravillosa experiencia. Los propietarios súper amables, nos recomendaron el primer día sitios a los que podíamos ir, y estuvieron pendientes en todo momento. La conducción al principio se hace extraña si no estás acostumbrado a vehículos grandes, pero al poco de estar dentro de ella te hace sentir el más feliz de la carretera. Recomendable perderse por las carreteras de la sierra de Tramuntana, los pueblos son preciosos, calas accesibles y lugares mágicos para contemplar el atardecer. La cama comodísima y la van espaciosa. Muy equipada, no le falta detalle (mesa, sillas plegables, toldo, sombrilla, cocina de gas, utensilios de cocina,botiquín, ropa de cama, sacos de dormir, armarios, ducha, wc) PARA REPETIR :)